El ministro de Desregulación del Estado, Federico Sturzenegger, declaró en su presentación patrimonial anual un fuerte salto nominal de bienes durante el último año. Según consta en la declaración jurada pública el funcionario informó $1.402.292.739,22 al inicio del período y $2.371.733.030,08 al cierre, una diferencia de $969.440.290,86 en 12 meses.
El documento atribuye $816.157.285,74 a la “diferencia de valuación de los mismos bienes”, a lo que se agregan $143.900.309,64 de ingresos del trabajo, alquileres y otras rentas. Es decir: el salto patrimonial no aparece explicado solo por nuevas adquisiciones, sino también por revalúos y por el flujo de ingresos declarado en el propio formulario.
Otro punto que asoma en el mapa patrimonial es la continuidad de Un Ombu S.A.S. La sociedad aparece valuada en $10.700 tanto al inicio como al cierre del período. Pero detrás de ese nombre hay una estructura mucho más amplia: fue constituida el 18 de octubre de 2018 por Federico Adolfo Sturzenegger y María Josefina Rouillet, su esposa.
Rouillet está en el ojo de la tormenta luego de que Cancillería firmara con ella un contrato por 113 millones de pesos para la capacitación en idiomas de su personal diplomático. Muy similar a lo que ocurrió con la esposa de Adorni, Bettina Julieta Angeletti, que obtuvo millonarios contratos de YPF para brindar servicios de coaching.
Si bien suele mostrarse muy activo en redes sociales para explicar con lujo de detalles las distintas medidas que toma el Gobierno nacional, el ministro Sturzenegger se mantuvo en silencio repecto a estos temas.





