Los trabajos se concentran en el sector conocido como Loma del Torito, un área de tres hectáreas contigua a la ya intervenida entre septiembre y noviembre de 2025. Allí se recuperaron restos óseos humanos dispersos y desarticulados, lo que motivó la ampliación de la zona de búsqueda y el inicio de una nueva etapa de excavación y prospección arqueológica.
Las tareas combinan metodologías arqueológicas, antropológicas y genéticas. El análisis de los restos recuperados y su posterior cotejo de ADN con muestras aportadas por familiares permitió, hasta el momento, la identificación de doce personas desaparecidas durante la última dictadura.

El operativo se desarrolla en articulación con el Servicio de Antropología Forense del Poder Judicial de Córdoba y la Universidad Nacional de Córdoba, con apoyo logístico del Gobierno provincial y la Municipalidad. El financiamiento está garantizado a través de aportes canalizados por el Consejo de la Magistratura de la Nación.
Las tareas preliminares ya se encuentran en marcha, con trabajos de acondicionamiento del terreno y accesos. Las excavaciones principales comienzan el 4 de mayo y se extienden, según el cronograma previsto, hasta fines de septiembre de 2026, en una intervención sostenida en el tiempo.
Cada avance en la identificación de restos implica no solo la reconstrucción de pruebas judiciales, sino también un proceso de reparación para las familias. La continuidad de estas búsquedas mantiene abierta la posibilidad de nuevas identificaciones y refuerza el trabajo de memoria, verdad y justicia en Córdoba.




