El Hondurasgate implica una serie de audios que se filtraron recientemente y que destaparon una operación internacional dirigida por Estados Unidos para desestabilizar a países latinoamericanos que, de alguna manera, han tenido confrontaciones con el gobierno de Trump.
Los principales audios pertenecen al ex presidente de #Honduras, Juan Orlando Hernández, condenado a 45 años de prisión por narcotráfico en junio de 2024 en EEUU y posteriormente indultado por Trump. Los audios develan una presunta red internacional que involucraría a Estados Unidos e Israel. Allí, Hernández menciona al presidente Milei y lo vincula a un aporte de 350.000 dólares para financiar la creación de una unidad de «periodismo digital» destinada a «golpear mediáticamente» a través de Fakenews a los gobiernos de Claudia Sheinbaum en México y Gustavo Petro en Colombia.
En la grabación central que involucra a Milei, Hernández le cuenta al actual presidente hondureño, Nasry Asfura, los avances de la operación: «Vamos a montar una célula, Presidente. Desde aquí, desde Estados Unidos, informativa, para que no nos rastreen ahí en Honduras. Estuve en una llamada con el presidente Javier Milei y fue exitosa. Podemos hacer cosas grandes para toda Latinoamérica. Se vienen unos expedientes contra México, se vienen unos expedientes contra Colombia y, lo más importante, contra Honduras, contra la familia Zelaya».
En otra grabación, comenta la oferta del mandatario argentino para apoyar al aliado de Estados Unidos en Centroamérica. «Le contaba al presidente Asfura que pudimos hablar con Javier Milei y él está apoyando con 350.000 dólares también (…) estamos bastante listos y esperando que esto avance fuerte».
En otros mensajes, Hernández dice cosas más graves, como “Si hay que matar a la gente para nosotros poder estar tranquilos, se va a hacer. Si hay que regresar a la represión para controlar el país, se va a hacer. Hay que hacer todo lo que tengamos en las manos posibles para no volver a soltar el poder. Si vos querés tener a la gente controlada, necesitás oprimirla, exprimirla, (…) luego culpamos de todo a los comunistas”.




