La actividad metalúrgica volvió a retroceder en agosto, según un informe de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA). El sector registró una caída de 6,1% interanual y de 3,9% frente a julio, mientras que el uso de la capacidad instalada se ubicó en 39,6%, 5,2 puntos porcentuales por debajo del nivel de un año atrás. El dato empeora en Córdoba donde se desmoronó un 7,8% en el mismo período.
De acuerdo al trabajo que difunde mensualmente la entidad entre sus asociados, Entre Ríos encabezó las bajas, con un descenso interanual de 8,8%, seguida por Córdoba (-7,8%), Buenos Aires (-7,3%) y Santa Fe (-4,4%).
Otro dato alarmante es que el índice de de la utilización de la capacidad instalada se ubique en 39,6%, quiere decir que el sector está funcionando a menos de la mitad de sus posibilidades. 6 de cada 10 líneas de producción están paradas. Adimra ubicó el nivel registrado en agosto entre los más bajos de la serie histórica.
La contracción se extendió a prácticamente todos los segmentos de la industria metalúrgica. Bienes de capital y Fundición fueron los sectores que registraron las mayores bajas interanuales en agosto, con retrocesos de 11,1% y 7,9%. También registraron fuertes caídas Carrocerías, remolques y semirremolques (-6,6%) y Autopartes (-6,4%).
El retroceso alcanzó a todas las cadenas de valor relevadas por ADIMRA. Los mayores descensos interanuales se registraron en Consumo Final (-9,6%), Construcción (-8,2%), Agrícola (-7,9%) y Minería (-6,4%). También se contrajeron Petróleo y Gas (-4,4%), Energía Eléctrica (-3,2%), Alimentos y Bebidas (-2,6%) y Automotriz (-1,1%). Es el segundo mes consecutivo en el que todas las cadenas de valor presentan resultados negativos.
Las perspectivas para los próximos meses tampoco muestran una mejora generalizada. Según el informe de ADIMRA, el 68,1% de las empresas no espera aumentar su producción durante el próximo trimestre: 46,8% no prevé cambios y 21,3% anticipa una nueva caída.
Sin ir más lejos, la semana pasada la autopartista CLAPP anunció que cerrará su planta de Jeppener y que despedirá a todos sus operarios. La empresa era una referencia en el sector, con más de 50 años de trayectoria y siendo proveedora actualmente del Grupo Stellantis.




