Este 2 de abril, Argentina recuerda un nuevo aniversario del inicio de la guerra de Malvinas. A más de cuatro décadas del conflicto bélico, la figura del excombatiente sigue ligada casi exclusivamente a la imagen del varón soldado. Sin embargo, hubo mujeres que también estuvieron allí, cumpliendo tareas fundamentales para salvar vidas, asistir a heridos y sostener operativos logísticos en condiciones extremas.
Durante años, sus historias fueron ignoradas, silenciadas por una narrativa que las dejó fuera del relato oficial. Recién en los últimos años empezaron a obtener el reconocimiento merecido como veteranas de guerra.
En el Teatro de Operaciones del Atlántico Sur (TOAS), al menos 16 mujeres fueron parte activa de la guerra. Estuvieron en buques hospitales, transportes navales y aviones que volaban hacia las islas. La mayoría fueron enfermeras, instrumentadoras quirúrgicas, comisarias, radiotelegrafistas y auxiliares.
Entre ellas, se destacan:
- Instrumentadoras quirúrgicas del Buque Hospital ARA Almirante Irizar: Susana Mazza, Silvia Barrera, María Marta Lemme, Norma Etel Navarro, María Cecilia Ricchieri y María Angélica Sendes.
- Personal de la Marina Mercante: Graciela Gerónimo, Mariana Soneira, Doris West, Marta Giménez, Olga Cáceres y Marcia Marchesotti.
- Fuerza Aérea Argentina: María Liliana Colino, auxiliar en un vuelo del Hércules C130 que aterrizó en las islas el 13 de junio de 1982.
- Estado Mayor Conjunto: Maureen Dolan, Silvia Storey y Cristina María Cormack.
Estas mujeres recién fueron reconocidas formalmente como veteranas de guerra en 2012, gracias a una resolución del Ministerio de Defensa. Pero su lucha por el reconocimiento no terminó ahí.

También en el continente
Hubo también muchas otras que estuvieron en el frente continental, cumpliendo funciones médicas y logísticas en bases como Puerto Belgrano (Bahía Blanca) o el hospital reubicable de Comodoro Rivadavia (Chubut). Es el caso de Alicia Reynoso y Stella Morales, enfermeras de la Fuerza Aérea que, tras años de reclamos, lograron ser reconocidas como veteranas por vía judicial en 2021. Sus compañeras aún continúan peleando por ese mismo derecho.
Las mujeres en la guerra de Malvinas no solo curaron heridas físicas. También contuvieron, acompañaron y sostuvieron emocionalmente a los soldados heridos. Muchas eran jóvenes y vivieron el horror del conflicto desde la primera línea. Guardaron silencio por años, pero hoy sus voces emergen con fuerza.
En esta fecha tan significativa, su coraje y entrega merecen un lugar central en la memoria colectiva.